Por Carlos Dagorret
Diario de Carlos Dagorret. Acerca de tecnología, sistemas, sociedad, estrategia e infraestructura ... y cualquier otra cosa.
El demonio de Laplace
Algunos podrían decir que los físicos de hoy en día lo tienen fácil; pueden apelar al público con sus historias de universos de once dimensiones, viajes en el tiempo e historias de un mundo cuántico que es más extraño que la ficción. Pero la base de tal apelación sigue siendo la misma que la apelación para perseguir la ciencia siempre fue y será: una mayor comprensión del medio ambiente, nosotros mismos y el conocimiento mismo. ...
Las dos batallas que cambiaron el mapa del mundo para siempre
El 16 de agosto del año 636, el sol sobre Siria caía como una moneda de fuego. El aire estaba espeso por el polvo, el sudor y el olor a sangre. Desde el campamento del califato rashidun, la figura de Hind bint Utbah observaba el frente con angustia. Primero vio llegar a unos pocos heridos; luego, para su horror, una marea de guerreros sanos que huían en completo pánico. Lejos de paralizarse, Hind agarró piedras de la arena y convocó a las demás mujeres. Con tambores retumbando, maldiciones al aire y estacas de carpas transformadas en armas improvisadas, encaró a los desertores: ...
El fracaso no tiene nada de bonito. Morirse tampoco.
Todos tenemos una idea más o menos privada de lo que significa la épica. La mía, por alguna razón que seguramente dice bastante más sobre mí que sobre el cine de superhéroes, sigue estando en Avengers: Endgame, en ese instante en que Steve Rogers extiende la mano y Mjölnir responde. La escena funciona porque Marvel llevaba años preparándola, naturalmente, pero también porque detrás del Capitán América siempre estuvo la historia de alguien al que nadie habría elegido. Antes del uniforme, antes del suero y antes de convertirse en símbolo, Rogers era un muchacho enclenque de Brooklyn empeñado en presentarse a una guerra para la que su propio cuerpo parecía haberlo declarado inepto. Cuando finalmente levanta el martillo de un dios, lo decisivo no es el martillo. Es que aquel cuerpo al que todos habían dicho que no podía termina ocupando un lugar que parecía reservado para otros. ...
La ilusión del estado fijo: Neuroplasticidad, entropía mental y la física de la acción
Hace casi diez años pasé una temporada en Madison, Wisconsin, durante una estancia de investigación. Madison no es una ciudad particularmente grande para los estándares estadounidenses, y quizá por eso sus contrastes resultaban tan fáciles de percibir. Yo salía a correr casi todas las tardes y los fines de semana tenía la costumbre de caminar sin demasiado rumbo después de pasar por el Farmers’ Market. Con el tiempo terminé conociendo la ciudad de una manera bastante distinta a la que ofrecen los mapas: no por sus monumentos ni por sus calles principales, sino por las pequeñas transiciones que separaban unos barrios de otros. ...
Cuando el pueblo enloqueció: 354 años del día en que lincharon y comieron a un ministro neerlandés
El 20 de agosto de 1672, La Haya se convirtió en el escenario de uno de los episodios más brutales y vergonzosos de la historia de los Países Bajos. Johan de Witt, el raadpensionaris (Gran Pensionario) de Holanda —el equivalente de facto al primer ministro de la República de las Provincias Unidas—, y su hermano Cornelis fueron arrastrados por una turba enfurecida, asesinados, mutilados y, según múltiples relatos contemporáneos, parcialmente devorados. ...
Ignaz Semmelweis: el médico que demostró que lavarse las manos salvaba vidas y al que nadie quiso escuchar
En 1847, un médico consiguió reducir drásticamente la mortalidad de una maternidad con una medida extraordinariamente sencilla: obligar a los médicos a lavarse las manos antes de atender a las pacientes. Los resultados fueron espectaculares. Sin embargo, muchos de sus contemporáneos rechazaron sus conclusiones. Su nombre era Ignaz Semmelweis, y su historia se convirtió en uno de los ejemplos más famosos de resistencia de la comunidad científica frente a una evidencia que contradice sus propias creencias. ...
El lujo de poder desconectarse
Hace casi diez años pasé una temporada en Madison, Wisconsin, durante una estancia de investigación. Madison no es una ciudad particularmente grande para los estándares estadounidenses, y quizá por eso sus contrastes resultaban tan fáciles de percibir. Yo salía a correr casi todas las tardes y los fines de semana tenía la costumbre de caminar sin demasiado rumbo después de pasar por el Farmers’ Market. Con el tiempo terminé conociendo la ciudad de una manera bastante distinta a la que ofrecen los mapas: no por sus monumentos ni por sus calles principales, sino por las pequeñas transiciones que separaban unos barrios de otros. ...
Nuestro problema con la democracia
Tengo la impresión de que una parte importante del malestar político contemporáneo está siendo mal diagnosticada. Se habla con frecuencia de una “crisis de la democracia”, de un supuesto cansancio ciudadano con las instituciones representativas e incluso de una creciente fascinación por soluciones autoritarias. A veces se presenta el fenómeno como si una parte de la población, y particularmente los jóvenes, hubiera empezado a considerar la libertad política una extravagancia prescindible frente a la promesa de orden, seguridad o prosperidad. Sin embargo, quizá estemos formulando mal la pregunta. Tal vez el problema no sea exactamente que las sociedades hayan dejado de valorar la democracia, sino que una parte creciente de la ciudadanía empieza a dudar de que las instituciones democráticas sean capaces de resolver los problemas materiales que organizan su vida cotidiana. ...
La arquitectura del pánico: cuando la fe en la fuerza destruye la fe en el sistema
La arquitectura del pánico: cuando la fe en la fuerza destruye la fe en el sistema El pánico bancario no es únicamente un fenómeno de liquidez o un fallo en los libros contables; es, ante todo, un diagnóstico sociológico. El acto masivo de retirar efectivo y esconderlo bajo el colchón constituye la ruptura definitiva del contrato fiduciario entre el ciudadano y el Estado. Como señalaba Georg Simmel en su Sociología del dinero, el dinero funciona sobre una base de «fe prometida» en la estabilidad de la comunidad política. Cuando esa fe se quiebra, la economía se despoja de sus abstracciones para revelar la crudeza del poder: si el ciudadano teme la confiscación de sus ahorros, lo que realmente intuye es que el régimen ha cruzado el umbral donde la supervivencia de la cúpula vale más que el pacto social. ...
Inflación, termodinámica y el fin de los termómetros monetarios
La economía convencional insiste en tratar la inflación como si fuera la enfermedad en lugar de la fiebre. Tras la reciente escalada bélica en Medio Oriente y el bloqueo del estrecho de Ormuz, los bancos centrales —la Reserva Federal, el Banco de Inglaterra y el Banco Central Europeo— vuelven a encontrarse acorralados en un laberinto cuantitativo. Como reporta The Guardian, la inflación vuelve a repuntar impulsada por el petróleo, mientras las economías se desaceleran y la deuda pública alcanza máximos históricos. La respuesta institucional sigue siendo la de siempre: ajustar la tasa de interés, ese termostato ciego que pretende enfilar una realidad compleja ajustando una sola perilla. ...